Qué es la tasa de rebote y por qué debería preocuparte

Seoinnova Equipo
Hay un concepto al que no se da la debida importancia en el posicionamiento web. Se trata de la tasa de rebote. En muchas ocasiones, quienes quieren posicionar la web de su negocio centran su estrategia solamente en conseguir enlaces, o en optimizar las palabras clave, pero olvidan algo tan importante y al mismo tiempo determinante como el usuario. ¿Qué importancia tiene la tasa de rebote y por qué debería preocuparte? ¿Eres consciente de lo que pasa una vez que consigues que el usuario llegue a tu web? ¿Sabes cómo aprovechar todo ese tráfico que llega a tu página? En este post vamos a ver algunos aspectos importantes que deberías conocer sobre la tasa de rebote. En qué consiste la tasa de rebote Para empezar, arranquemos con una definición de la tasa de rebote. Se trata de la medida que utilizamos para conocer el porcentaje de usuarios que rebotan de...
¿Qué es la tasa de rebote y por qué debería preocuparte?

Hay un concepto al que no se da la debida importancia en el posicionamiento web. Se trata de la tasa de rebote. En muchas ocasiones, quienes quieren posicionar la web de su negocio centran su estrategia solamente en conseguir enlaces, o en optimizar las palabras clave, pero olvidan algo tan importante y al mismo tiempo determinante como el usuario.

¿Qué importancia tiene la tasa de rebote y por qué debería preocuparte? ¿Eres consciente de lo que pasa una vez que consigues que el usuario llegue a tu web? ¿Sabes cómo aprovechar todo ese tráfico que llega a tu página? En este post vamos a ver algunos aspectos importantes que deberías conocer sobre la tasa de rebote.

En qué consiste la tasa de rebote

Para empezar, arranquemos con una definición de la tasa de rebote. Se trata de la medida que utilizamos para conocer el porcentaje de usuarios que rebotan de nuestra web, es decir, apenas pasan un segundo en la página y se van a otra parte porque la web no les interesa realmente.

Por ejemplo, pensemos en una página web que tuviera un 80% de tasa de rebote. Significa que sólo 2 de cada 10 usuarios que llegan a esa página vuelven a interactuar con ella, ya sea visitando otra página, suscribiéndose al newsletter o simplemente pasando un rato largo leyendo el artículo al que han llegado. 8 de cada 10 usuarios llegan a la página, ven lo que hay ¡y se marchan!

Esto es una verdadera bomba de relojería, porque tu web puede tener un tráfico muy alto, pero que tu tasa de rebote también sea muy alta, lo que significa que a los usuarios que llegan a tu página no les interesa lo que encuentran en ella.

¿Por qué tu tasa de rebote es alta?

Tu tasa de rebote puede ser muy alta por muy diversas razones. Por ejemplo:

El artículo que has escrito tiene un título engañoso y en realidad trata de otro tema. El usuario se ha equivocado entrando en tu web porque esperaba otra cosa.

La página web va demasiado lenta, y como el usuario se han cansado de esperar a que cargue toda la página, ha decidido que irá a buscar la información a otra parte.

Eres muy agresivo con el usuario. Sacas demasiados pop-ups o ventanas emergentes que acaban desesperándole. No se siente cómodo con tanta publicidad y por tanto ha decidido largarse.

Tus contenidos son poco interesantes. Cuando escribes artículos muy cortos, que se pueden leer en un golpe de vista, que no tienen una llamada a la acción atractiva, lo normal es que el usuario pase de ti. Hay cientos de artículos como el tuyo. Tienes que llamar la atención.

Hay bloques de texto demasiado largos. Y al lector no le gusta tener que leer parrafadas de 8 o 9 líneas cada una. Se cansa y se marcha. Tienes que ser más sencillo.

Tu diseño web no inspira confianza. Tu página quizás no se adapta bien a los dispositivos móviles y la mayoría de tus usuarios llegan desde tablets o smartphones. O quizás el diseño de tu web es demasiado estridente, feo o extraño para que el usuario se sienta cómodo, así que prefiere irse.

En otras palabras, que hay muchos motivos por los que el usuario no tiene por qué quedarse en tu web. Así que si pensabas que todo consiste en atraer tráfico hacia tu página estás muy equivocado. Pero espera, que aún hay más.

¿Qué importancia tiene la tasa de rebote en el posicionamiento?

Por si pensabas que no, he aquí el principal motivo por el que deberías preocuparte. La tasa de rebote afecta a tu posicionamiento web en el ranking de Google. Así es, hablamos de un elemento bastante subjetivo y poco mecánico, que no consiste en utilizar las palabras clave adecuadas un determinado número de veces, ni de conseguir tanta cantidad de enlaces. Hablamos de la espontaneidad con la que un usuario de carne y hueso decide si lo que cuentas es o no interesante.

Si tu tasa de rebote es muy alta, Google lo sabrá, lo que te perjudicará en los ranking del buscador cuando te enfrentes con páginas que resulta que tienen tasas de rebote mucho más bajas.

En el fondo, piénsalo, es una medida bastante justa. Una tasa de rebote baja significa que al usuario le interesa mucho tu contenido. Por lo tanto, a Google le interesa priorizar el contenido que más interesa al público sobre el que menos interesante resulta.

Así que se acabó la idea de pensar que a Google se le puede engañar, o que solamente hay que pensar en el buscador y no en los usuarios. Cuanto más guste tu contenido a los usuarios, más natural y eficaz será tu posicionamiento. Tu página web se podrá posicionar de manera mucho más espontánea y sin trucos ni engaños.

¿Cómo conseguir que tu tasa de rebote disminuya?

Te puedes matar a conseguir enlaces de buena calidad, pero si el contenido que ofreces no es interesante, a Google no lo vas a engañar. Por tanto, debes preocuparte por reducir tu tasa de rebote.

Aquí algunos consejos que te ayudarán a reducir tu tasa de rebote:

Que tu contenido sea altamente descriptivo. Olvida los titulares poéticos, abstrusos y raros. Busca palabras que la gente pueda entender, tratando de aportar una solución a un problema. Puedes titular por ejemplo con una pregunta y que el artículo dé la respuesta a esa pregunta.

Crea contenidos largos. Internet está plagado de artículos de 300 palabras. Cualquiera puede hoy día escribir un artículo sencillo. Pero hacer un artículo largo de 1500 palabras ya es otro cantar. Generalmente, sólo alguien que sepa de lo que habla podrá escribir contenidos muy largos sobre un tema.

Mejora tu página web. Necesitas un programador que vea por qué tu web tarda tanto en cargar, así como un buen diseñador web que vea si tu página está bien adaptada a dispositivos móviles. En otras palabras, mejora la experiencia de navegación del usuario para que tenga ganas de seguir navegando.

Tratar de captar al usuario con una llamada a la acción. Algunos blogs ponen un newsletter al final del artículo para que el usuario se suscriba. Otros lo ponen con una ventana emergente. Pero también te puede ayudar simplemente el hecho de poner enlaces internos dentro del artículo para que lean otros artículos del blog, o poner un listado de “artículos relacionados”.
Si tienes una tasa de rebote alta, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros y nos cuentes qué problema crees que tienes para posicionarla. Te ayudaremos a conseguir que tu web esté entre las mejores.

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